FRANCISCO ERA EL MÁS DIFÍCIL DE CUSTODIAR
Durante 22 años, Domenico Giani estuvo detrás de la seguridad de tres Papas: san Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco. Ahora ha revelado algunas de las historias que se vivían detrás de cada recorrido y cada viaje pontificio.
¿Y cuál era el más difícil de proteger?
El papa Francisco.
La razón resulta profundamente significativa:
Francisco rompía los planes porque quería estar cerca de la gente. O
«Él amaba la sorpresa», recordó Giani. Si el equipo de seguridad preparaba una dirección, Francisco podía ir hacia la contraria. Se detenía, abrazaba a los fieles y buscaba acercarse especialmente a los pobres, los enfermos y las personas más frágiles.
Incluso recordó los famosos momentos en que los argentinos le ofrecían mate en plena Plaza de San Pedro y Francisco aceptaba con naturalidad.
Detrás de aquellas escenas espontáneas había todo un equipo intentando proteger a un Papa que no quería que la seguridad levantara un muro entre él y su pueblo.
Una hermosa paradoja del pontificado de Francisco: para quienes debían protegerlo era difícil custodiarlo, porque para él era difícil mantenerse lejos de la gente.