Gustavo Luis Rachid Rucker Mariscal del Solar de Casasoá
Un nombramiento por su trayectoria, reputación, su probada lealtad, méritos eminentes y un compromiso inquebrantable con la defensa del patrimonio del Solar de Casasoá
En un su Comunicado Oficial de Elevación de Dignidad la Jefatura del Solar de Casasoá, en ejercicio de su soberana potestad jurisdiccional y memorial hace público ante la comunidad de armígeros y linajes aliados la restauración y oficialización de la Dignidad de Mariscal.
«Este acto no constituye una concesión honorífica carente de sustancia, sino el ejercicio restaurador de una de las instituciones más elevadas de nuestra tradición hidalga y señorial»
En el devenir histórico de los reinos hispánicos y, particularmente, en la administración del Reino de Galicia, el Mariscal representaba la delegación máxima de la autoridad del Señor. Como brazo ejecutor de la voluntad soberana y garante del orden interno en los cotos y casas solariegas, el Mariscal era el oficial encargado de la tutela del honor del linaje, la salvaguarda de la integridad del patrimonio territorial y el estricto cumplimiento de los fueros, leyes y costumbres que otorgaban carácter de permanencia a los Solares.
«Al instaurar esta dignidad, nuestra Casa no hace sino recuperar la esencia del servidor de Casa: aquel custodio que, en la España medieval, actuaba como el garante de la lealtad y la trazabilidad histórica de los linajes. Miramos hacia el Reino de Navarra, donde la Mariscalía se consolidó como baluarte de la soberanía, para proyectar un modelo institucional donde la historia no se narra, sino que se administra con rigor, transparencia y dignidad»
En este año de Gracia de 2026, recae la dignidad de Mariscal del Solar sobre la persona de Don Gustavo Luis Rachid Rucker. En virtud de su probada lealtad, méritos eminentes y un compromiso inquebrantable con la defensa de nuestro patrimonio, el Mariscal asume hoy la custodia del Blasón de esta Casa, la defensa de nuestros activos memoriales y la representación de nuestra soberanía cultural.
«En su calidad de Mariscal, Don Gustavo actuará bajo nuestra superior autoridad como garante supremo de nuestra integridad heráldica y representante diplomático de la Casa»
«Su figura constituye, desde este momento, la extensión de nuestra voluntad soberana, encargándose de velar por la observancia de nuestros estatutos y la proyección de nuestra dignidad allí donde nuestra presencia sea requerida«
«Con esta oficialización, el Solar de Casasoá reafirma su compromiso con el derecho consuetudinario a organizar su propia administración y el deber de preservar, con la máxima excelencia, el legado que nuestros antepasados nos confiaron«
La Mariscalía es el símbolo supremo de la potestad y la lealtad inquebrantable. Al reinstaurarla, el Solar de Casasoá vincula su presente con la tradición de los grandes linajes que fueron los verdaderos custodios de la identidad, la memoria y la soberanía jurisdiccional de nuestras tierras.